Estos resultados confirman que la yegua tiene una insuficiencia cardiaca congestiva, una patología poco frecuente en los équidos. Lo que no se sabe bien es el origen de la misma. En esta enfermedad se suele encontrar taquicardia, soplos cardiacos, distensión o pulsación de la yugular, edema ventral e intolerancia al ejercicio.
Los análisis de sangre no mostraron alteraciones importantes, tan sólo una ligera elevación de los niveles de LDH, probablemente debido a la isoenzima de origen cardiaco, aunque el análisis no se determinó específicamente esta isoenzima.