Teniendo en cuenta que la presencia de hemoglobinuria es un signo de hemólisis intravascular intensa y que los animales padecían anemia, pudimos deducir que las ovejas sufrían una anemia hemolítica. Esta, en el ganado ovino, puede tener su origen en diversas causas:


- Babesiosis, anaplasmosis, eperizoonosis, etc.
- Hemoglobinuria bacilar.
- Enterotoxemia tipo A
- Leptospirosis.
- Hemoglobinuria por consumo de plantas del género Brassica: colza, col rizada, nabos, berzas, etc.

- Intoxicación por: Mercuriales, Ditaxis, Pimelia y especies de Allium.

- Intoxicación crónica por cobre. 

- Tratamiento prolongado con oxitetraciclina.

- Intoxicación por agua y/o por beber agua fría.

- Reacción a una transfusión sanguínea.

- Anemia inmunomediada en corderos que han recibido calostro de vaca.

La historia clínica y las pruebas analíticas realizadas nos permitieron descartar las posibles causas parasitarias y las intoxicaciones de origen alimentario y nos condujeron a diagnosticar una anemia hemolítica intravascular por un excesivo consumo de agua en un corto período de tiempo (Abdelrakim et al.1985; Lacasta et al.2004). La excesiva y rápida ingesta de agua desencadenó un desequilibrio electrolítico que condujo a una hemólisis intravascular.

La anemia hemolítica por consumo de agua fría en grandes cantidades está descrita principalmente en terneros y son muy pocas las referencias encontradas en ovino (Abdelrakim et al.1985). Se produce en animales que han tenido acceso limitado al agua y de repente tienen un acceso libre. El agua fría implica un mayor riesgo de padecer hemólisis (Radostis et al.1999).