Perfilado de sección

  • INFORMACIÓN GENERAL

    • Autores: 

      María Nogueras Edo 

      mnog94@gmail.com

      Escuela Universitaria de Turismo de Zaragoza

       Roy Janoch

       rjanoch@unizar.es

       Escuela Universitaria de Turismo de Zaragoza

    • En el Glosario de términos turísticos elaborado por la Organización Mundial del Turismo (OMT), no se encuentra una definición específica para el concepto de “ruta turística”. No obstante, sí se proporciona una definición para el término “visita”, la cual se describe de la siguiente manera:
      “Un viaje se compone de visitas a diferentes lugares. El término ‘visita turística’ hace referencia a una estancia en un lugar visitado durante un viaje turístico” (UNSD & UNWTO, 2010, párrs. 2.7 y 2.33).
      Esta definición se enmarca dentro de una perspectiva eminentemente económica, ya que agrupa los conceptos de visita y viaje con el propósito principal de cuantificarlos y generar datos estadísticos. Sin embargo, esta aproximación se aleja del enfoque conceptual que aquí se pretende abordar.
      Según los datos más recientes proporcionados por Turespaña, los motivos de viaje en nuestro país continúan encabezados por el producto turístico más consolidado: el turismo de sol y playa, que representa el 55,6 % del total de desplazamientos. En contraste, el turismo cultural ocupa una posición significativamente menor, con tan solo un 10,2 % de los motivos de viaje registrados.
      No obstante, este panorama varía al centrarnos en el ámbito de nuestra Comunidad Autónoma, donde el turismo cultural adquiere una mayor relevancia, alcanzando un 25,6 %, lo que evidencia una diferencia notable respecto a la media nacional. 

      El turismo cultural es la tipología en la cual las rutas y visitas turísticas se han consolidado como herramientas fundamentales para su aprovechamiento. En la actualidad representan uno de los recursos territoriales turísticos de mayor dinamismo y crecimiento, al facilitar la valorización del patrimonio y promover el desarrollo sostenible de los destinos (Arcilla Garrido, Fernández Enríquez, & Fernández Enríquez, 2015). En consecuencia, diversos organismos han incrementado su interés por estas herramientas, al reconocer en ellas una estrategia eficaz para el desarrollo sostenible, fundamentada en la promoción y comercialización de los recursos territoriales de carácter endógeno (Hernández Ramírez, 2011). 


      Y es ahí donde surge la inquietud de los diferentes agentes, según Hernández Ramírez (2011) estas herramientas son construidas narrativas que reelaboran e incluso generan nuevas imágenes y significados de los lugares, subrayando determinados aspectos considerados sugestivos aun cuando puedan ser del todo ajenos a las poblaciones que habitan dichos entornos (p. 226).
      Es en este punto radica la verdadera importancia del proceso, ya que el producto generado por una ruta y/o visita turística se inscribe dentro de la dinámica comunicativa, trascendiendo el papel de mero transmisor repetitivo del mensaje para convertirse en un generador de experiencias significativas para el visitante. 


      Para concluir: Una ruta turística puede definirse como un trayecto estructurado y temático, concebido para guiar a los visitantes a través de una serie de puntos de interés, con el propósito de generar experiencias significativas que reflejen la cultura, la historia y el entorno natural de un destino. Más allá de su valor escénico y educativo, estas rutas están diseñadas bajo criterios de accesibilidad y sostenibilidad, garantizando que los turistas puedan explorar y disfrutar del recorrido de manera segura y confortable. Asimismo, las rutas turísticas buscan fomentar el desarrollo económico local y promover la participación activa de las comunidades en las actividades turísticas, generando beneficios compartidos tanto para los residentes como para los visitantes.

    • Fecha de última actualización: Octubre de 2026

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