La inteligencia artificial generativa puede ser una herramienta útil durante el proceso de elaboración del Trabajo Fin de Grado, siempre que se utilice de forma ética, crítica, transparente y responsable.

Puede ayudarte a organizar ideas, planificar tareas, revisar la claridad de un texto, detectar problemas de estructura, formular preguntas preliminares o comprender conceptos complejos. Sin embargo, la IA no sustituye tu trabajo intelectual. No puede reemplazar tu lectura de fuentes académicas, tu análisis, tu toma de decisiones metodológicas, tu interpretación de resultados ni tu responsabilidad sobre el documento final.

El TFG debe ser una producción académica propia. Por ello, cualquier uso de IA debe estar subordinado a tu criterio, a la normativa de tu universidad, a las indicaciones de tu tutor o tutora y a los principios de integridad académica.

Qué puede aportar la IA

La IA puede servir como apoyo para:

  • Organizar un calendario de trabajo.
  • Proponer una estructura inicial que después debes revisar.
  • Ayudarte a detectar si un texto es confuso o repetitivo.
  • Sugerir mejoras de claridad, cohesión o estilo.
  • Explicar conceptos generales que después debes contrastar con fuentes académicas.
  • Ayudarte a transformar notas desordenadas en un esquema provisional.
  • Preparar preguntas de autoevaluación para comprobar si dominas tu tema.
  • Ensayar posibles preguntas del tribunal.
  • Revisar si una presentación oral es clara y está bien organizada.

Qué no debe hacer la IA por ti

La IA no debe sustituir la lectura de artículos, libros, normativas o documentos científicos.

No debe inventar citas, autores, datos o referencias.

No debe redactar partes sustantivas del TFG que después se entreguen como si fueran elaboración propia.

No debe analizar datos sin que comprendas el procedimiento utilizado.

No debe elaborar conclusiones sin que procedan de tus resultados.

No debe decidir por ti el enfoque metodológico.

No debe reemplazar la orientación del tutor o tutora.

No debe ocultarse si ha sido utilizada de forma relevante en el proceso.

Usos adecuados

Puedes utilizar IA como apoyo para:

  • Planificar el calendario de trabajo.
  • Ordenar tareas pendientes.
  • Crear un esquema provisional del proceso.
  • Revisar la claridad de un texto escrito por ti.
  • Detectar repeticiones o problemas de cohesión.
  • Sugerir mejoras de redacción que después debes valorar críticamente.
  • Preparar una lista de dudas para comentar con tu tutor o tutora.
  • Ensayar preguntas posibles para la defensa.
  • Revisar la estructura de una presentación oral.
  • Generar ideas iniciales que luego contrastarás con fuentes académicas.

Usos que requieren especial cuidado

Debes tener especial cuidado si utilizas IA para:

  • Reformular párrafos completos.
  • Resumir artículos científicos.
  • Comparar autores o teorías.
  • Sugerir bibliografía.
  • Traducir fragmentos relevantes.
  • Interpretar resultados.
  • Redactar partes del marco teórico.
  • Redactar apartados metodológicos.
  • Preparar conclusiones.

En estos casos, debes contrastar siempre el resultado con fuentes fiables, revisar el contenido críticamente y asegurarte de que comprendes y puedes justificar todo lo que incorporas al TFG.

Usos no recomendables o inadecuados

No debes utilizar IA para:

  • Generar un TFG completo.
  • Redactar capítulos enteros y presentarlos como propios.
  • Inventar referencias bibliográficas.
  • Crear citas falsas.
  • Sustituir la lectura de fuentes académicas.
  • Fabricar datos.
  • Manipular resultados.
  • Responder a preguntas del tribunal sin comprender el contenido.
  • Ocultar un uso relevante de IA cuando la normativa exige declararlo.
  • Presentar como propio un texto que no has elaborado, revisado ni comprendido.

Principio fundamental

Puedes usar herramientas de IA como apoyo, pero no puedes delegar en ellas la autoría académica de tu TFG.

Todo lo que entregues debe poder ser explicado, justificado y defendido por ti.

Última modificación: domingo, 24 de mayo de 2026, 16:02