Pregunta de investigación, objetivos y justificación
Pregunta de investigación, objetivos y justificación
Después de delimitar el problema, debes formular la pregunta de investigación y los objetivos del TFG. Estos elementos orientan todo el trabajo y permiten comprobar si el desarrollo es coherente.
La pregunta de investigación expresa qué quieres averiguar. Los objetivos indican qué pasos vas a seguir para responder a esa pregunta. La justificación explica por qué merece la pena realizar el estudio.
Pregunta de investigación
La pregunta de investigación debe ser clara, concreta y viable. No debe ser tan amplia que resulte imposible de responder ni tan cerrada que pueda resolverse con un simple sí o no.
Una buena pregunta de investigación ayuda a ordenar el trabajo y evita que el TFG se convierta en una recopilación desorganizada de información.
Ejemplos de preguntas demasiado amplias
¿Qué relación existe entre educación y tecnología?
¿Cómo afecta internet a los jóvenes?
¿Qué importancia tiene la comunicación?
¿Por qué fracasan los estudiantes?
Estas preguntas abren temas muy amplios, pero no delimitan suficientemente qué se quiere estudiar, en qué contexto, con qué población, desde qué enfoque o con qué finalidad.
Ejemplos de preguntas mejor formuladas
¿Cómo percibe el alumnado universitario el uso de herramientas de inteligencia artificial generativa en la elaboración de trabajos académicos?
¿Qué criterios deben tenerse en cuenta para diseñar una propuesta educativa sobre el uso responsable de redes sociales en Educación Primaria?
¿Cómo se representa la muerte en determinados contenidos audiovisuales dirigidos a la infancia?
¿Qué dificultades encuentra el alumnado al preparar la defensa oral del TFG?
¿Qué papel desempeñan las estrategias de comunicación interna en pequeñas empresas del sector servicios?
Características de una buena pregunta de investigación
Una buena pregunta de investigación debe ser:
- Clara: se entiende fácilmente.
- Concreta: no intenta abarcar demasiados temas.
- Viable: puede responderse con los recursos y el tiempo disponibles.
- Relevante: tiene interés académico, social, profesional o formativo.
- Coherente: se relaciona con el tema, el problema y los objetivos.
- Investigable: permite buscar fuentes, analizar información o recoger datos.
- Respondible: puede abordarse en las conclusiones del TFG.
Objetivo general
El objetivo general expresa la finalidad principal del trabajo. Debe estar directamente relacionado con la pregunta de investigación.
Suele formularse con verbos como:
- Analizar.
- Estudiar.
- Describir.
- Identificar.
- Examinar.
- Comparar.
- Comprender.
- Diseñar.
- Proponer.
- Evaluar.
Ejemplo:
Analizar las percepciones del alumnado universitario sobre el uso de herramientas de inteligencia artificial generativa en la elaboración de trabajos académicos.
Objetivos específicos
Los objetivos específicos concretan los pasos necesarios para alcanzar el objetivo general. Deben ser ordenados, realistas y evaluables.
Ejemplo:
- Identificar los principales usos que el alumnado declara hacer de la inteligencia artificial generativa.
- Examinar las dudas éticas que surgen en relación con su empleo en trabajos académicos.
- Analizar las orientaciones institucionales disponibles sobre uso responsable de IA.
- Proponer pautas básicas para un uso crítico, transparente y académico de estas herramientas.
Los objetivos específicos no deben repetir el objetivo general con otras palabras. Cada uno debe cumplir una función concreta dentro del trabajo.
Cómo comprobar si los objetivos están bien formulados
Antes de cerrar los objetivos, revisa estas preguntas:
- ¿El objetivo general responde a la pregunta de investigación?
- ¿Los objetivos específicos ayudan a alcanzar el objetivo general?
- ¿Son objetivos realistas para un TFG?
- ¿Puedo comprobar al final si se han cumplido?
- ¿Están formulados con verbos claros?
- ¿Evitan expresiones vagas como “reflexionar sobre” o “hablar de”?
- ¿Son coherentes con la metodología que voy a utilizar?
Justificación
La justificación explica por qué el tema es relevante y por qué merece la pena realizar el estudio. No debe limitarse a decir que el tema “me gusta” o que “es interesante”. Debe argumentar su importancia de forma académica.
La justificación puede apoyarse en diferentes criterios:
- Relevancia académica.
- Relevancia social.
- Actualidad del tema.
- Relación con la titulación.
- Necesidad detectada.
- Vacío de investigación.
- Utilidad práctica.
- Interés profesional.
- Contribución a la mejora de una realidad educativa, social, comunicativa, económica o institucional.
Ejemplo de justificación básica
El estudio del uso de inteligencia artificial generativa en trabajos académicos universitarios resulta relevante porque estas herramientas se han incorporado rápidamente a los procesos de aprendizaje, escritura y búsqueda de información. Esta situación plantea nuevas oportunidades, pero también dudas éticas relacionadas con la autoría, la transparencia, la citación y la integridad académica. Por ello, analizar cómo percibe el alumnado universitario estas herramientas puede contribuir a diseñar orientaciones más claras para un uso responsable en el contexto del TFG.
Error frecuente
Un error habitual es formular pregunta, objetivos y justificación como elementos separados, sin conexión entre sí.
Por ejemplo, si la pregunta trata sobre inteligencia artificial, los objetivos no deberían centrarse en redes sociales, y la justificación no debería hablar principalmente de comunicación oral. Todo debe apuntar hacia el mismo problema de investigación.
Idea clave
La pregunta, los objetivos y la justificación deben estar conectados entre sí. Si estos tres elementos no están alineados, el TFG perderá coherencia desde el inicio.